GWM TANK 700 HI4-Z llega con 190 km de autonomía puramente eléctrica, LiDAR en el techo y motor 2.0 turbo de 251 cv. Descubre todos los detalles.
Mientras el mercado global se rinde a los SUVs urbanos eléctricos con aspecto de minivan espacial, Great Wall Motors decidió hacer exactamente lo contrario. El resultado es una máquina que parece salida de una base militar, pero que esconde en su capó una de las propuestas más audaces de la industria automotriz actual.
El Diseño Que No Se Disculpa Por Ser Brutal
El Tank 700 Hi4-Z no está para complacer. Con 5.105 mm de largo, 2.061 mm de ancho y 1.985 mm de alto, este coloso impone respeto antes incluso de encender el motor. La silueta cuadrada y musculosa remite directamente a los íconos del off-road como el Jeep Cherokee de generaciones pasadas, pero con una sofisticación que sorprende.
Las novedades visuales del Hi4-Z incluyen aberturas de ventilación en el capó — un detalle funcional que refuerza la identidad de «tanque» — y un paragolpes delantero rediseñado con recorte en tres secciones. El spoiler inferior no es solo estético; trabaja para mejorar el ángulo de ataque en terrenos extremos. Las ruedas de 20 y 21 pulgadas llenan los pasos de rueda ensanchados con una presencia que pocos SUVs contemporáneos pueden replicar.
En la parte trasera, la tapa horizontal con rueda de repuesto colgante mantiene viva la tradición de los verdaderos 4×4, mientras que el spoiler de techo y la cámara central revelan que este «brutamontes» también entiende de tecnología.
El Secreto Está En El Techo y En El Capó
El elemento más intrigante del Tank 700 Hi4-Z está justo donde menos se espera: un módulo LiDAR montado aparentemente en el techo. Esta elección deliberada de diseño no es un capricho estético — es una declaración de intenciones. Great Wall posiciona este SUV como referencia en asistencia avanzada al conductor, con percepción de 360 grados del entorno que rivaliza con sistemas encontrados en vehículos como el ZEEKR 009 actualizado.
Pero la verdadera revolución reside bajo el capó. El sistema Hi4-Z combina un motor 2.0 turbo de 185 kW (251 cv) con una batería ternaria de iones de litio de 59,05 kWh. ¿El resultado? 190 km de autonomía totalmente eléctrica en el ciclo CLTC — una cifra que pone a este todoterreno pesado al nivel de sedanes eléctricos urbanos.
El consumo combinado declarado de 8,45 L/100 km (aproximadamente 11,8 km/l) demuestra que la electrificación no llegó para comprometer la eficiencia, sino para potenciar el uso diario. Great Wall considera al Hi4-Z una evolución directa del Hi4-T, priorizando la autonomía eléctrica sin sacrificar la esencia de un vehículo preparado para senderos severos.

Fuerza Bruta con Cerebro Electrónico
Las credenciales off-road del Tank 700 Hi4-Z van más allá de su imponente apariencia. La capacidad de remolque es reveladora: 750 kg sin freno y hasta 2.500 kg con freno. Estas cifras convierten al SUV en una herramienta de trabajo genuina, no solo en un accesorio de estatus para centros comerciales.
La personalización es otro pilar de la propuesta. Great Wall ofrece múltiples paquetes de acabado para los parachoques, opción de techo solar y — curiosamente — emblemas dorados que elevan el tono de lujo. Es una combinación aparentemente contradictoria: el vehículo utilitario extremo que también quiere ser sofisticado. Una fórmula que recuerda la estrategia de marcas como BRABUS con la Lamborghini Urus SE, aunque en un segmento completamente diferente.
La distancia entre ejes de 3.000 mm garantiza un espacio interior generoso, mientras que las dimensiones externas posicionan el modelo como alternativa directa a referentes consagrados del segmento premium off-road — aquellos que, curiosamente, aún no ofrecen versiones híbridas enchufables con esta autonomía eléctrica en China.
La Apuesta De Great Wall En El Nicho Que Nadie Quería
El lanzamiento del Tank 700 Hi4-Z confirma una predicción hecha por el propio presidente de Great Wall, Wei Jianjun, el 28 de febrero. Un adelanto enigmático publicado en las redes sociales ya dejaba entrever el contorno característico del modelo, generando especulaciones que ahora se concretan.
En un mercado chino cada vez más polarizado entre SUVs accesibles de BYD y eléctricos premium de tecnología avanzada, Great Wall eligió un camino propio. El Tank 700 Hi4-Z no compite directamente con ninguno de ellos — crea una categoría donde el off-road auténtico, la electrificación robusta y el lujo tecnológico coexisten sin concesiones.
La pregunta que queda es si esta fórmula encontrará público suficiente fuera de China. Para los entusiastas que lamentan la «suavización» de íconos como el Ford Explorer o la dirección cada vez más asistida del Land Cruiser, el Tank 700 Hi4-Z representa una alternativa tentadora: el 4×4 de verdad que por fin aprendió a conectarse a la toma eléctrica.

