Humor y estrategia en Nürburgring con el LIGIER JS50 y su motor de solo 8 HP completando la vuelta más lenta en la historia del circuito. ¡Descubre todo!

Mientras los fabricantes compiten por cada milésima de segundo en el circuito más famoso del mundo, un pequeño fabricante francés decidió hacer exactamente lo contrario. En vez de buscar el récord de velocidad en Nürburgring, Ligier optó por entrar en la historia de una forma completamente inesperada: registrando la vuelta más lenta jamás documentada en el legendario Nordschleife.
El Récord de Lentitud que se Viralizó en Nürburgring
El circuito de Nürburgring, en Alemania, es considerado uno de los mayores bancos de pruebas de la industria automotriz mundial. Con sus 20,8 km de extensión, 73 curvas y cambios brutales de altitud, se ha convertido en el escenario donde superdeportivos, hiperdeportivos y prototipos muestran su verdadero desempeño.
Es en este contexto donde las marcas compiten por cifras cada vez más extremas. Modelos como el McMurtry Spéirling con 1000 cv y una fuerza de apoyo absurda están diseñados específicamente para destrozar cronómetros en el circuito.
Pero en enero de 2026, Ligier decidió invertir completamente esa lógica.
Utilizando un microcoche urbano llamado Ligier JS50, dos periodistas franceses completaron una vuelta completa en el circuito en impresionantes 28 minutos y 25,8 segundos.
Sí, impresionantes — pero por la razón opuesta.
Este tiempo estableció oficialmente el récord de vuelta más lenta jamás registrada en la historia de Nürburgring.
El récord anterior pertenecía a un Trabant P50 desde 1960. Lo curioso es que el pequeño Ligier logró ser más de 12 minutos más lento que el antiguo récord.

Ligier JS50 El Microcoche De 8 HP Que Enfrentó El Infierno Verde
El protagonista de esta historia es un vehículo que parece fuera de lugar en un circuito dominado por máquinas de más de 700 HP.
El Ligier JS50 pertenece a la categoría europea de cuadriciclos ligeros, vehículos compactos pensados para movilidad urbana simple y extremadamente económica.
Entre sus características principales están:
- Motor diésel con solo 8 HP
- Velocidad máxima limitada electrónicamente a 45 km/h
- Categoría que permite la conducción por jóvenes a partir de 14 años en algunos países de Europa
- Construcción extremadamente ligera y enfocada en eficiencia
Para hacer el intento aún más divertido, el modelo usado en el desafío recibió un aspecto especial con ruedas doradas y adhesivos deportivos.
La idea era hacer una referencia irónica al pasado de la marca en las pistas, ya que Ligier tiene un historial real en la Fórmula 1.
Este contraste se volvió aún más evidente al compararlo con máquinas absurdas como el Bugatti W16 Mistral de 1600 CV, que representa el extremo opuesto de la ingeniería automotriz.

Consumo Sorprendente Y Una Estrategia De Marketing Genial
Aunque el objetivo principal era humor y viralización, la prueba terminó revelando datos interesantes sobre eficiencia.
Aun enfrentando subidas severas y un circuito extremadamente técnico, el Ligier JS50 mantuvo prácticamente su velocidad máxima durante gran parte del recorrido.
El resultado fue un consumo promedio impresionante de aproximadamente:
- 38,7 km/l de diésel
Esto significa que, mientras los superdeportivos queman litros y litros de combustible en una sola vuelta rápida, el pequeño microcoche completó el circuito manteniendo su propuesta de economía urbana.
Y quizás ese sea precisamente el punto más interesante de la historia.
Ligier transformó un récord «negativo» en una poderosa herramienta de marketing.

Al asumir el título de coche más lento en completar Nürburgring, la marca logró algo que muchas fabricantes gigantes luchan por conseguir: atención global.
En un escenario dominado por máquinas brutales como el Chevrolet Corvette ZR1 que destronó superdeportivos europeos en Nürburgring, Ligier demostró que la creatividad puede ser tan poderosa como la potencia.
El éxito fue tan grande que la empresa ya estudia comercializar el paquete visual usado en el desafío — incluyendo las ruedas doradas y calcomanías inspiradas en el intento histórico.
De cierta forma, esta historia refuerza una verdad curiosa sobre el mundo automotriz.
No todo récord necesita involucrar velocidad extrema.
A veces, basta un motor de 8 HP, un circuito legendario y una buena dosis de humor para conquistar un lugar definitivo en la historia.






